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  • Foto del escritorClaudio Vilariño

Un trato más humano para los animales de experimentación. Parte I

Actualizado: 28 jul 2021

Revisando la propuesta ética de Russell y Burch


En algunos ámbitos hay conciencia y en otros hay regulaciones ligadas al trato humanitario de los animales de experimentación, pero no en todos, aún hay que recorrer parte del camino. En esta serie de notas de divulgación iniciada hoy discutiremos el tema desde el origen del debate ético hasta cuál es el rumbo y estado actual del tema.

Dres. W. M. Russell y R. L. Burch, activos promotores de métodos alternativos al uso de animales de expetimentación

Hoy en día muchos científicos y analistas suelen hacerse tres preguntas en relación con cualquier experimento: ¿Es imprescindible el uso de animales? ¿Pueden utilizarse menos animales? ¿Pueden realizarse los experimentos de modo que no provoquen sufrimiento ni dolor a los animales?


El debate ha progresado alcanzando inclusive a estructuras gubernamentales de diversos países y a estructuras supranacionales como a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Al mismo tiempo la realidad nos muestra que, al momento, también una parte de los actores mencionados no se hace tales preguntas.


Dado el enfoque e importancia que le damos a estas conceptualizaciones en el Laboratorio de Métodos Alternativos (LMA) de EBAL y como contribución a ampliar el alcance del tema, proponemos repasar la historia del origen de esas preguntas. Ajustarse a su concepto garantiza que sólo se utilicen animales cuando sean indispensables para obtener datos científicos cruciales para el desarrollo de la ciencia, o de nuevos productos, o el análisis rutinario en la liberación de lotes en líneas de producción, o para la aceptación de materias primas, o para la exportación de producto terminado y materia prima a algunas regiones, etc.


En 1959 W. M. Russell y R. L. Burch publican, el hoy ya clásico y tradicional libro “The principles of human experimental technique” (1), donde desarrollan, entre otros, los conceptos de trato INHUMANO, proponen un modo de disminuirlo y más aún, evitarlo por medio del REEMPLAZO, REDUCCIÓN y REFINAMIENTO de los ensayos; posteriormente nombrados en su conjunto como las tres Rs de Russell y Burch.


Plantean que el problema central es el de determinar qué es y qué no es humano. Si bien suponen en todo momento que los biólogos experimentales tratan a sus animales de la forma más humana posible, el problema central es cómo se puede promover la humanidad sin perjuicio de los objetivos científicos y médicos. Para ello al concepto de humanidad (o inhumanidad) le asignan una valoración objetiva, la de los efectos de cualquier procedimiento sobre el sujeto animal basándose en una premisa de la Federación de Universidades por el Bienestar Animal (UFAW por su sigla en inglés) como lo es la “reducción de la suma total de dolor y miedo infligidos a los animales por el hombre".

Y para ello proponen las tres prácticas: “Reemplazar”, “Reducir” y “Refinar” hoy conocidas como las 3Rs de Russell y Burch, como ya lo mencionáramos,


¿Es imprescindible el uso de animales? (REEMPLAZAR). Utilizaron el término técnica de reemplazo al uso de “cualquier método científico que emplee material no sensible que en la experimentación pueda reemplazar a los métodos que usan vertebrados”.


¿Pueden utilizarse menos animales? (REDUCIR). Han mencionado que una forma general en la que se puede producir una gran reducción es mediante la elección correcta de estrategias en la planificación y ejecución de líneas completas de investigación.


¿Pueden realizarse los experimentos de modo que no provoquen sufrimiento ni dolor a los animales? (REFINAR). Según el texto original de Russell, W. M. S, & Burch, R. L de 1959 (1), “Supongamos que, para un propósito particular, no podemos usar técnicas de reemplazo. Supongamos que estamos de acuerdo en que usaremos todos los recursos de la teoría y la práctica para reducir al mínimo el número de animales que tenemos que emplear. Es en este punto que comienza el refinamiento, y su objetivo es simplemente reducir al mínimo absoluto la cantidad de angustia impuesta a los animales que todavía se utilizan. El refinamiento, el tercer gran camino de avance, presenta formidables dificultades para el aspirante a taxónomo de técnicas. De hecho, es tan específico, que casi parecería requerir una solución separada en cada investigación”.


Hasta acá llegamos con este primer panorama de esa propuesta ética publicada hace ya unos 62 años y aun tan vigente como en aquel momento. En próximas ediciones continuaremos presentando y profundizando este tema …


Fuentes y bibliografía

(1) Russell, W. M. S, & Burch, R. L. (1959). The principles of humane experimental technique. London: Methuen. https://caat.jhsph.edu/principles/the-principles-of-humane-experimental-technique

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